Por esta vez no empezaré el post con aquello de “Comí” y es que este sujeto-chef propietario o más bien “explotador” del local denominado Can Fabés en San Celoni no merece el mínimo esfuerzo.
Si empecé la crónica de los mejores y más laureados restaurantes (aquellos que tienen tres estrellas en la Michelín y/o aparecen en el top 50 del ranking mundial) de este país con el mítico Adriá, quiero cerrarla con el más envidioso, flojo, y vanidoso de los mismos, de ahí que aunque publique esta crítica en la que como leereis abajo su local está a la misma altura que el ya clásico Di-Lola (Probablemente el peor italiano del Mundo)
Todo parece apuntar a que este sujeto, (envidioso donde los haya, que explota su local denominado Can Fabés y que en los diferentes libros que edita es incapaz de alabar a los mejores del Gremio) que ha logrado la tercera estrella Michelín con oscuras labores no es capaz de elaborar un plato en condiciones de calidad y creatividad equiparables a lo que cobra por ellas.
En cuanto al servicio es desagradable, poco atento, educado aunque borde y a veces grosero que hace bastante difícil que uno tenga ganas de no levantarse a mitad de la comida. Aguantar sentado en Can Fabés es una obra digna de la mayor de las paciencias y no pedir el libro de reclamaciones por la falta de profesionalidad del personal todo un ejercicio de misericordia
En cuanto a la decoración, el local ocupa una antigua masía restaurada y una pequeña ampliación más moderna. Tiene un aire rústico pero decorado con mal gusto con una combinación de colores que daña los ojos.
En cuanto a la comida, en esta ocasión acudí en compañía de mi amigo el ruso y su colega ucraniano y decidimos compartir varios platos. Empezamos con las Gambas Rojas de Blanes (pescadas en el siglo pasado ya que estaban malas de cojones), unas setas y cefalópodos salteados con ajo y brécol (El pulpo se movía, no se si por la fuerza del aire acondicionado o por que quería salir del indigno plato en que le habían servido ya que el lavaplatos no parecía funcionar correctamente ese día), seguimos sufriendo con las cebollas de Figueres rellenas de Foie y confitura (el ruso preguntaba que si esa población era fea, por que poner ese nombre al plato era poco digno). De plato fuerte y para rematar el espanto el ruso y yo jugamos a la ruleta rusa con el Conejo como un barón relleno de Col (en esta ocasión no lo comento, pero por algo será que el Barón es el menor de los títulos nobiliarios), el ucraniano apostó al Costillar de Cerdo Negro y parece que en esta ocasión si acertó ya que fue el único de los platos que estuvo a la altura de lo esperado. Lo regamos con un Penedes y con el café la broma se fue a 100€ a la cabeza
Mi impresión además de no volver jamás es que como el hotel sea tan caro y tan malo como la comida poco durará. Este señor debería estar más pendiente en atender a sus clientes en Can Fabés que en criticar continuamente al gremio. Invito a quien quiera ir a jugársela a estos precios y estas calidades a que nos de su mas sincera impresión sobre este local denominado Can Fabés
CAN FABÉS. Puntuación 2,64/10
C/ Sant Joan, 6, Sant Celoni, Barcelona.
Tef.: 93 867 28 51


Comí el otro día
SAN PAU. Puntuación 9,98/10
Comí el otro día
en esta ocasión atacamos a platos sueltos. En esta ocasión celebre la velada con mi amigo el ruso y su espectacular señora ucraniana y su colega ucraniano. Compartimos los siguientes platos: El sabroso arroz con sepia y perdiz, las Ostras al champagne, la almeja con sorbete de pomelo y campari, la cigala al humo de curry, la sopa de manzana, el
Foie-gras con brioche de miel, el cochinillo ibérico con almendra y genciana, la Lubina ligeramente ahumada con kéfir y el Velouté de crustáceos, hinojo, tomate y caviar. De postre compartimos el Biscuit helado de toffee

En cuanto a la comida, compartimos el prosciutto di parma e parmigiano reggiano y el carosello di funghi con gorgonzola e pomodori secchi. De plato fuerte yo opte por los tagliatelle con funghi porcini (tallarines con boletus) y mi acompañante por el filetto di manzo con salsa di funghi porcini (solomillo en salsa de boletus). Compartimos de postre un mousse de cioccolato con salsa de vaniglia (mousse de chocolate) y lo regamos con un vino rosado remole Toscana 2001 “marchesi di frescobaldi” de excelente maridaje.
Mi impresión es que este local crecerá en los próximos años hasta situarse con las tres estrellas y algún puesto más en la clasificación mundial. Es probablemente ahora el mejor momento para ir y disfrutar de la creatividad elevada al concepto de asador vasco
Mi impresión es que es una Taberna de precio asequible donde se puede comer muy dignamente en las cantidades que uno considere a precios más que razonables








